Vamos a la huelga feminista por nuestra salud mental


Los tentáculos del patriarcado se han enraizado en los más profundo de la sociedad ejerciendo tal influjo que, a veces, no somos conscientes de las violencias que sufrimos y, en muchas ocasiones, nosotras mismas naturalizamos esas relaciones de poder. El feminismo es la herramienta que puede hacer que todas las mujeres, incluidas las locas, logremos conquistar nuestra emancipación y conseguir que se cumplan los derechos humanos de todas porque para poder superar estas violencias es imprescindible ser conscientes de las opresiones que el sistema ejerce sobre nosotras y nuestras múltiplesr realidades es decir, por ser racializadas, migrantes, por nuestra condición sexual y de género, tener una diversidad funcional, haber sido psiquiatrizadas…

A lo largo de la historia, la psiquiatría ha sido utilizada como herramienta de control y dominio sobre aquellas mujeres que osaban desafiar las normas impuestas. Las mujeres que han ejercido profesiones o roles masculinos, lesbianas, adulteras…fueron patologizadas por ello y acabaron sus días en los manicomios, simplemente, por no querer acatar lo que se esperaba de ellas como mujeres.
Al hablar de salud mental y, concretamente, en el caso de las mujeres no podemos obviar que el concepto de normalidad con el que trabaja la psiquiatría está marcado por la lógica del patriarcado y se basa en los roles de género impuestos socialmente. Estos servirán de base para crear etiquetas en las que se aglutinan determinados comportamientos que no encajan con esta normalidad socialmente aceptada. Etiquetas con las que se nos marca y cronifica sin darnos lugar a una recuperación pues nuestro sufrimiento únicamente acaba siendo acallado a base de psicofármacos.

Ha llegado el momento de que se escuche la voz de las mujeres psiquiatrizadas y que se conozca las violencias que sufrimos por parte del sistema. A la hora de hablar de Derechos Humanos no podemos obviar los psiquiátricos como espacios basados en la coerción y donde se produce la vulneración sistemática de nuestros derechos fundamentales. La salud mental es cosa de todas, por eso, exponemos aquí los motivos que hemos trabajado junto con las compañeras del 8M y que han sido aprobados en el argumentario.¿Por qué hacemos huelga?
● Porque las violencias patriarcales nos afectan a las mujeres de forma diferente en función de nuestro estatus migratorio, nuestra edad, si somos racializadas, gitanas o payas; si somos mujeres con diversidad funcional; si somos psiquiatrizadas, mayores; si somos trans, hetero, lesbianas; si somos asalariadas o no, trabajadoras del hogar, prostitutas, si somos madres o no. Si negamos esa diversidad, invisibilizamos la especial crudeza con que las violencias nos afectan a algunas de nosotras.
● Porque debemos poner fin a un sistema psiquiátrico y a un modelo biologicista que patologiza las emociones y las consecuencias de las condiciones de vida sociales, económicas y laborales de las mujeres.
● Porque a las mujeres psiquiatrizadas nos vulneran nuestros derechos en la práctica psiquiátrica: ingresos involuntarios, medicalización forzosa, aislamientos, sobremedicación, etc.
● Porque sufrimos abusos sexuales dentro del sistema de salud mental y estamos deslegitimizadas por nuestros diagnósticos psiquiátricos.

¿Para qué hacemos huelga?
● Para que la salud mental de las mujeres no sea concebida y tratada desde una visión patriarcal y biologicista.
● Para que las mujeres psiquiatrizadas dejemos de sufrir una doble opresión por mujeres y locas.
● Para la despatologización, igualdad y amparo legal de las personas trans. No tenemos disforia ni incongruencia de género. Para que seamos libres de ser quienes somos.

Por todo ello y mucho más, mañana las compañeras de Orgullo Loco Madrid estaremos presentes en la manifestación del 8M. Quedaremos, a las 17:30, en el Caixa Forum, junto con las mujeres con diversidadf funcional para reivindicar la importancia de la salud mental y exigir el fin de toda vulneración de derechos.


¿Por qué hacemos activismo en salud mental?

 

Porque queremos recuperar la legitimidad de la que somos privadas las personas psquiatrizadas  por lo que el propio diagnostico psiquiátrico implica: el derecho a decidir el propio tratamiento, aceptar o rechazar la medicación, el ingreso involuntario o incluso el ser tutelado.

Porque es fundamental la reivindicación de los  Derechos Humanos, los Derechos fundamentales de la Unión Europea y los derechos constitucionales del Estado español que se vulneran en la práctica psiquiátrica, (las contenciones mecánicas, los ingresos involuntarios, la medicación forzosa, los aislamientos y la sobremedicación).

Porque queremos conseguir el fin del modelo biologicista, que presupone daños  orgánicos (físicos) sin pruebas científicas, que beneficia sobre todo a la industria farmacéutica, que condena a las personas a la cronificación, además de provocarles efectos secundarios.

Porque es necesario el empoderamiento de las personas psiquiatrizadas y supervivientes de la psiquiatría. De nuestra politización para poder luchar por el derecho de vivir sin opresión, redefiniendo el concepto de locura y exigiendo justicia y reparación por el trato recibido por el sistema psiquiátrico.

Porque urge la necesidad de reivindicar la salud mental como una prioridad política, porque las consecuencias de las condiciones materiales, producto de un sistema neoliberal, se patologizan, y así se medica el estrés laboral en vez de mejorar las condiciones de trabajo. A este respecto, es necesario reforzar la idea (Informe del Relator Especial de la ONU de 2017) de que “Las crisis de salud mental no deberían gestionarse como crisis de los trastornos individuales, sino cómo crisis de los obstáculos sociales que impiden el ejercicio de los derechos individuales. Las políticas de salud mental deberían abordar los ‘desequilibrios de poder’ en lugar de los ‘desequilibrios químicos’.” 

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora