Testimonios de menores de edad que sufrieron maltrato en la unidad de salud mental infanto-juvenil de Ciudad Real

Thurneysser’s Demon Walton Ford.

Testimonio 1

Mi experiencia allí fue traumática y me sigue persiguiendo a día de
hoy, llegué allí por ideas de querer morirme dos veces, incluso una por
iniciativa propia ya que veía que lo iba a hacer y no quería hacer daño
a mis seres queridos pero no hay nada de lo que me arrepienta más,
me siento muy culpable por haber tomado esa decisión, nada más
llegar me aislaron en una habitación separada porque aclaro que yo
soy un hombre trans, y respecto a esto, no se me permitía tener
compañeros ni compañeras, ya que tenían que ser del mismo sexo y
yo al parecer era un extraterrestre. Casi ninguna del las enfermeras me
trataba en masculino, aunque por suerte mi nombre actual estaba en
mi informe y este si era respetado. Esto lo hacen con todas las
personas trans que no están hormonadas ni operadas. Mi psiquiatra, V,
en aquel entonces empezó normal, pero tras dos o tres entrevistas,
empezó el maltrato psicológico, que yo estaba allí por llamar la
atención, que solo quería hacerle daño a mis padres, a veces
tartamudeaba o miraba a otro lado porque me daba miedo estar con
ella, y me dijo que parase que yo no era un autista, de forma
despectiva, humillándome delante los estudiantes y la enfermera que
estaban siempre en consulta, supuestamente para que estas cosas no
pasaran s(aclaro que ella era la especializada de la unidad en autismo,
con lo cual me quede flipando) cada vez que salía de consulta salía
peor con mas ganas de morir que nunca, hable con una compañera y
llegamos a la conclusión de que esa psiquiatra no me estaba
ayudando, así que decidí hablar con otra psiquiatra de la unidad, P, y
pedir un cambio, le explique como me sentía al salir de consulta que
tenía miedo, y que me sentía peor, no entre en detalles porque pensé
que no me creería, al día siguiente cuando fui a consulta estaba V y
me dijo que lo que había hecho estaba fatal, según ella una vez más
quería montar revuelo y llamar la atención, que ella no era mi amiga
sino mi psiquiatra y que no tenia porque ser agradable conmigo, le
intente decir mintiendo que no tenía ningún problema con ella ni con
su forma de trabajar sino que simplemente no consideraba que me
estuviese ayudando y quería probar otro profesional, para ver si se lo
tomaba a buenas y entraba en razón, pero ella me dijo que todos me
iban a decir lo mismo que ella, que yo odiaba a mis padres y les quería
hacer sufrir (la relación con mis padres era buena y nos queremos mucho la verdad y no tengo problemas con ellos desde hace años)
después estuve encerrado tres días seguidos en la habitación sin poder
salir. Era frecuente como castigo cuando teniamos ataques de
ansiedad, llorabamos, o nos sentiamos mal, aunque nos decían que
simplemente era ponernos a pensar, Pero claro sin ninguna
pertenencia, todo el día en una habitación blanca mirando a la pared,
solo teniendo contacto por las mañanas en consulta que me hacían
sentir aún peor, tenía ataques de ansiedad constantemente, y no podía
parar de llorar, incluso una auxiliar se apiadó de mí y me abría la
puerta un rato y hablaba conmigo 2 minutos cuando no la veían. En
las consultas con mis padres intentaron ponerlos en mi contra, no les
gustaba que me visitaran tanto, intentaron convencerles de que yo era
el problema, en mi caso mis padres mostraron su disconformidad, al
final del ingreso pusieron una queja y la única respuesta que
recibieron es que era su forma de trabajar, pero a algunos compañeros
a pesar de tener padres abusivos, que les pegaban o cosas peores, la
misma psiquiatra siempre decía que el paciente era el problema, y en
vez de avisar a servicios sociales en casos realmente graves, decía que
había que vivir con ello. Ella me hizo creer que yo era el causante de
todos mis problemas, que exageraba, o que me los inventaba, y no
dudó en ponerlo en el informe, además de poner que yo “quería ser un
hombre porque quería alcanzar el poder y el éxito”, y que el bullying
que me hizo un compañero de clase me lo había inventado, pero de la
agresión sexual que sufrí hace unos años y que es gran causante de mi
malestar y así se lo conte, no puso nada, de hecho en consulta cambió
de tema como si nada, a día de hoy creo que pensó que me lo inventé
como decía que hacía con todo, desde entonces soy casi incapaz de
hablar de ello y llegué a pensar que lo había soñado. También allí vi a
compañeros encerrados por semanas, como los traían atados, como
una enfermera pegaba un tortazo a una niña autista de nueve años, y
me decía que si me molestaba hiciese lo mismo. Como otra niña de 12
años lloraba desde su habitación encerrada que la sacaran, a la cual
también le habían dicho que si seguía así se iban a morir sus abuelos
antes de que saliera. Como al estar el contacto físico entre pacientes
prohibido me encerraron en la habitación todo el día por tocarle la
rodilla a una compañera y desde entonces me prohibían sentarme al
lado suyo. A lo que mi psiquiatra respondió que si estabas mal no ibas tocando rodillas, que yo me pensaba que eso era un parque de
atracciones, y que si salía seguro que iba a volver. Allí conocí a una
chica que me gustaba y cuando la psiquiatra se enteró le dijo que yo
era una persona horrible y que estaba loca si quería salir conmigo, que
le iba a hacer daño, en resumidas cuentas me gané el odio de V. A día
de hoy sufro mucho recordando todo lo sucedido y me da miedo
contarle a mi terapeuta cuando estoy mal por miedo a volver allí, mi
autoestima esta por los suelo ya que allí me hicieron pensar que era
una persona horrible.

Testimonio 2

Me ingresaron en julio de 2019, por un tca (bulimia), el primer día me dejaron comer lo que yo viese conveniente para que ellos vieran como estaba el “problema”, total que al día siguiente me pusieron la dieta obligatoria y era una gran cantidad a comparación a lo que estaba acostumbrada, me comí todo lo que había en la bandeja, excepto por unas rodajas de tomate, porque nunca me ha gustado, total que una vez que terminé dije que eso no lo comía, y un celador creo me dijo que me lo tenía que comer si o si, yo le expliqué que no me gustaba pero no daba su brazo a torcer, me puse a llorar e intenté salir del comedor porque no quería estar con tanta gente, y de un momento a otro tanto el como otro de sus compañeros que no recuerdo el nombre me tenían agarrada y me metieron en mi habitación, me dijeron que me lo tenía que comer o me tomaba un batido aún habiéndome comido lo demás, me negué y me quedé castigada dos días sin salir de la habitación, Mi psiquiatra, V, dijo que hasta que no viese que comía de todo lo que me ponían no me iba a dejar salir, los dos días siguientes estuve comiendo de todo, pero ella por alguna razón no estaba y me dejaron mitad del día siguiente porque era ella quien tenía que dar el visto bueno, en todo ese tiempo yo me sentía fatal, porque estar lejos de todos mis conocidos y encima sin nada de contacto era muy jodido, y sinceramente me desesperaba pasar horas y horas sin hacer nada, tanto que me autolesione con algunos golpes en mi cara, cosa que no se dieron ni cuenta hasta que salí con el ojo morado ( que se note lo mucho que hacen caso a las cámaras de las habitaciones).

Un día en la consulta me dijo, que si no me quería recuperar, que lo dijera para avisar a mis padres de que iban a tener a una persona enferma toda su vida, y que iba a estar ingresada para siempre hasta que me muriese, que mi actitud era una mierda (tal cual lo dijo) y que así no iba a llegar a nada en la vida.

Al volver de un permiso de 5 días en mi casa, debí de comer algo que me sentó mal y me tiré toda la tarde con retortijones,  se lo dije al celador y ni caso me hizo, se lo dije a una enfermera y tampoco, total que nos fuimos a dormir y necesitaba ir al baño pero como se ponen a jugar a juegos en el movil y a otras cosas nadie venía a abrirme el baño, fue tal la cosa que estaba tan suelta del estómago que hasta que no pude más no llegaron (te puedes imaginar que pasó,  es desagradable) y ahí ya por fin me creyeron, una enfermera, llegó por la mañana, y la noche anterior a ese día yo había vomitado, total que sin a penas conocerme me dijo “madre mía hija, que facilidad tienes para abrir la boca” y encima de malas formas, yo la dije que quien era ella para decirme eso y que me había molestado, Después, tuvieron a mi padre sin llamar varios días para decirle cosas de mi , porque eso se hace diariamente para que sepan cómo estamos, y tuvo que llamar el varias veces súper enfadado porque no le hacían ni caso. Sinceramente me quedé bastante mal después de estar allí, al salir, el siguiente mes estuve muy pero que muy mal, me venían todo el rato los malos momentos que pasé allí, y estaba muy sensible con todo. Y ciertos comentarios como los que hacía V a día de hoy todavía los tengo muy presentes.

Testimonio 3

Soy una de l@s ex pacientes de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental de Infanto-Juvenil en Ciudad Real y como persona creo que todo el mundo debería saber de las cosas que pasan ahí dentro.

Para empezar en cada paciente obviamente es otra historia, así que en este caso es la mia.

Hace un poco más de 1 año estuve ingresada allí por problemas sobre depresión, y sinceramente, he tenido momentos malos muy malos, pero lo que viví allí fue lo peor que pude pasar.

Uno de los psiquiatras que me llevó, R, me hizo la vida imposible y me hundió mucho más. Cuando ingrese solo pensaba en no vivir y gracias a mi psiquiatra eso se hizo aún más fuerte. Fue la peor escoria que conocí en el mundo. Se supone que te ingresan para que mentalmente estés mejor. Sabéis que hacen? Te hacen mentalmente mierda y hasta a veces físicamente. En mi caso, tenía la mínima esperanza de salir bien o algo. Pero los métodos de R, según él “efectivos” Eran lo peor que había. Cuando contaba como me sentía, él tomaba la decisión de que me encerraran en la habitación donde dormía para “reflexionar”. La primera vez me encerró 2 días. 2 días en los cuales sólo pensaba en como romper la puta ventana y tirarme. Sabéis por que? No puedes, solo no puedes, tener encerrado a pacientes en contra de su voluntad, sin hablar con nadie y antes de eso decirles cosas que les hunden. Porque lo único que haces es alimentar su depresión y hacer que quieran morirse ya. Después de eso volvió a encerrarme, esta vez 4 días. Y a la siguiente 1 semana Mi primer mes ingresada lo pase encerrada casi todo el tiempo. Ya que cada vez que iba a ha largo con él y le contaba como cojones me sentía y como estaba, me encerraba.

Nunca nadie había censurado mi voz de esa forma, Nunca. Los ingresos eran con más gente de entre 12 a 17 años aunque también niños y los que estábamos nos intentábamos apoyar los unos a los otros, porque todos estábamos viviendo un infierno ahí dentro. Soy una persona que puede estar muriéndose pero sabe que es estar mal y como ser humano va a intentar a ayudar a los demás.

Por ello, como allí había cámaras en todos lados R sabia que hacíamos y la gente de allí le contaba como iba todo.Y obviamente, somos críos sabéis, todos con  nuestros problemas, pero gracias a nosotros mismos nos intentábamos animas entre nosotros e intentábamos reír. (Un punto para rescatar es que el contacto físico no estaba permitido, ni siquiera podías sentarte al lado de alguien a menos que estés a 20 metros) Pero aún así repito, como seres humanos con sentimientos, nosotros también reímos, nos enfadamos y lloramos. Convivir ahí entre todos, hace que manifiestes todas esas emociones si o sí. Y eso según mi psiquiatra estaba mal, ya que cuando hablaba con él me trataba de mentirosa.

De querer quedarme ahí toda la vida, porque según él estaba fingiendo estar mal porque me gustaba estar ahí. Sabéis la rabia que da eso? Sabéis las ganas que tenía de salir de ahí? Lo único que hice ahí dentro fue comportarse como cualquier otro ser humano. PORQUE LO SOY, LO SOY, pero para ellos no podías hacerlo porque significaba que estabas mintiendo.

Tuve muchas peleas con él y como digo, psicológicamente me hundió todo lo que pudo. A mi madre le dijo que tenía una enfermedad mental de llamar la atención.

No tenéis idea de que es que te sientes en un despacho con 5 personas más, tu madre, el psiquiatra, y que te diga eso gritandote.

Solo quería morirme, no pensaba en nada más. Así que después de recibir tanto maltrato psicológico la única forma de salir es mentir, e hice lo que todos hicieron. Durante 3 días mentí y me dejaron ir. Obviamente no estaba bien, estaba peor que antes, pero sólo quería salir de ahí. Mentí a todo el mundo con tal de no pasar un día más. Y por desgracia a menos de la semana volví a decaer y volví a ingresar 2 semanas, pero esa vez ya sabía que tenía que hacer para poder salir de ahí, sin que me hagan más daño.

Ramón junto con más gente, son lo peor que puede haber ahí dentro. Solo te maltratan, y eso se supone que es parte de un hospital. Pude salir adelante sin ayuda de ellos y aún habiendo pasado todo eso después de 1 año, tengo miedo, el haber estado allí es peor que un trauma y deseo que nunca nadie pase lo que nosotros pasamos. No van a volver a censurar mi voz nunca, y menos de la forma en la que lo hicieron. A LOS MENORES NO PUEDEN HACERLES ESTO.

NO PUEDES MALTRATARLOS, NO PUEDES, Y MENOS SI SE ENCUENTRAN EN UNA SITUACIÓN TAN MALA Y DESFAVORECIDA

LA GENTE TIENE QUE SER CONSCIENTE DE ESTO Y HACER ALGO YA.

Testimonio 4

Llegada de urgencia, entrevista con 5-7 personas + mamá, te vamos a internar, llorar y perdida/desubicada, llegada, habitación enfermera + auxiliar, registro, cacheo en ropa interior y cambiarte delante de ellas. Te quitan todo. Llorar mucho pasar de mi, condescendencia, sala esperar. Despedida, nadie me explica nada, yo muy desubicada, a la cama a llorar (no podía ni llorar) y miedo por cámara (castigada por algo de lo que no tengo culpa). Siguientes días Nadie me explica absolutamente nada, tengo que preguntar yo al resto de internos, no salimos a ningún sitio, vivimos todo el día bajo una luz artificial que confunde a mi mente y le hace pensar que es constantemente de día, el único deporte o ejercicio que podíamos hacer era andar pasillo arriba y pasillo abajo 20m que me aprendí de memoria. Nadie me aviso que era yo la que tenía que pedir permiso para bajar al patio, ni que era yo la que tenía que pedir los permisos, ni que era yo la que tenía que solicitar las llamadas con mi familia. Nadie me explico nada. Pasaba a la consulta de mis psiquiatras, me hacían las mismas preguntas una y otra vez, me reclamaban que no me abría y que así no podían trabajar, pero no me puedo abrir en un espacio en el que no me siento segura, con gente que no conozco, vestidos con batas, serios y con un público de estudiantes delante, ni yo sabía que me pasaba, obviamente no sabía que tenía que decir, Intentaba hacer lo posible por hablar poco y decir que estaba bien y todo iba genial para salir lo antes posible. En una consulta tras pincharme y pincharme explote, llore mucho y me queje mucho, me dijeron que no me podía regodear en mi pena y mi psiquiatra se me quedó mirando con cara de indiferencia mientras se me caían los mocos y la enfermera me miraba con pena, a continuación el psiquiatra cogió una llamada y tuvo que ser un estudiante de prácticas el que me ofreció un pañuelo, me sentí tan sola, tan incomprendida….. y así me sentía siempre sola, incomprendida, aislada y castigada por algo que no podía controlar, por algo malo que lo había hecho yo. Yo no quería caer en depresión, tener ansiedad ni tener toc, yo no quería autolesionarme de nacimiento, yo no decidí que morir era mi única salida pero allí actuaban como si todo ello lo hubiese provocado yo. Nos tenían todo el día viviendo una vida falsa, hasta arriba de pastillas que hacían que todo lo que paso allí me resulte como un recuerdo nublado, había gente que recibía una dosis tan alta de medicación que SE DORMÍA MIENTRAS QUE ANDABA POR EL PASILLO Y SE CHOCABA CON LAS PAREDES, SE LES CAÍA LA CABEZA EN LA COMIDA…… y la única solución que nos daban era: no dejéis que se duerman, dadle en el hombro que no se puede dormir. Y esto pasaba porque los psiquiatras no tenían ni idea de lo que pasaba en la planta ni como actuábamos, lo sabían por lo que le decían les auxiliares, enfermeres, celadores…. pero sabía lo que pasaba en realidad ya que nos veían 15 min Max al día. Tampoco me avisaron cuánto tiempo iba a estar allí, así que empecé creyendo que iba a estar solo una noche, luego me hicieron creer que serían 3 días y eso paso a ser 1 semana, estaba ansiosa por saber cuando podría salir – quería comunicarme con alguien porque no pude decirle a absolutamente nadie lo que había pasado porque ni yo sabía que me iban a encerrar y Nadie ni mis amigos sabían dónde estaba- al final, esa semana se convirtió en un mes, un mes de sufrimiento y castigo impuesto injustamente supuestamente por mi seguridad. Espero que NADIE absolutamente NADIE tenga que ir allí JAMÁS. Te prometen que te van a ayudar y sales más jodido de lo que entraste.

Testimonio 5

Para empezar creo que después de todo lo vivido por mi parte en la unidad de salud mental infanto juvenil de Ciudad Real me siento una persona más fuerte y he de decir que la gente que no lo haya vivido en sus propias carnes, no puede saber realmente el sufrimiento sobre todo a nivel psicológico. Con el tiempo y madurando me he dado cuenta de que muchas cosas que hacen no las hacen por el bien de las personas, esas “terapias” como las de encierro en la habitación por una semana e incluso contenciones mecánicas por días, no pueden ser saludables, y de hecho no lo son, yo lo he vivido y me han dejado muchos traumas e incluso pesadillas recurrentes a día de hoy. Con tan solo 10 años yo ingresé porque tenía una obsesión por el ejercicio (entre otras cosas) , mi psiquiatra V después de que en las interminables siestas de 2 horas y media yo no me pudiese controlar y tuviese que hacer ejercicio inevitablemente para liberar estrés. Decidió que cada vez que me viesen haciendo ejercicio (por las cámaras de la habitación) deberían contenerme (atarme a la cama) durante 2 horas. Yo me ponía muy nerviosa cuando me ataban y normalmente me tenían más del tiempo estimado. Tengo un recuerdo de eso fatal, día tras día me tenían que atar ya que yo no podía evitarlo, al final decidieron ponerme muchísima medicación que me mantenía casi dormida todo el día. ¿Realmente así me querían ayudar? Yo como niña de 10 años, sentía que quizá esa era la única opción pero claramente con el tiempo me he dado cuenta de que eso es una de las heridas que me ha dejado aquel sitio, que ronda por mi cabeza continuamente. Esta psiquiatra me hizo bastante daño a lo largo de todos mis ingresos, ya no solo por las contenciones, “castigos”, encierros. Sino también por las consultas en las que me decía comentarios como que iba a acabar en un psiquiátrico de por vida, y en las que siempre se me intentaba buscar un diagnóstico, una etiqueta que me definiese, pero sinceramente nunca sé busco ayudarme sino pasarme a consulta por que ese era su trabajo y tratarme como a una mierda más, una cama que ocupar en esa planta, que cuando yo me fuese de alta ocuparía otra persona en mi lugar que sería tratada de esa misma manera… Esto no solo lo digo yo, casi todo el mundo con el que he hablado me ha hablado de sus experiencias y todas tienen algo en común.

Mi madre llegó al punto de pedir que me cambiaran de psiquiatra ya que ella decía que cada día que pasaba allí me veía más triste, desanimada y negativa. Y mi madre también compartía que era por la culpa de las consultas en las que me dejaba por los suelos y me hacía sentir que no valía nada. Además a mi madre la hizo sentir culpable de todos mis problemas y esto hizo que hubiese peleas y enfrentamientos entre mi madre y yo por las cosas que le decía a ella, y las que me decía a mí. ¿Realmente esto es terapéutico enserio?

Ahora voy a hablar de lo que fue el peor mes de mi vida y en gran parte fue por R, un psiquiatra de la unidad. Creo que leyendo lo podréis entender:

Al principio de las consultas con este hombre yo me sentí acorralada, no me dejaba hablar ni expresarme, siempre me cortaba en todo lo que decía, me hacía ver que mi opinión no tenía ningún valor y que sus comentarios como el que yo era una niñata malcriada y que no merecía nada eran los que tenían la razón, me hizo creérmelo, hubieron dos consultas en las que yo me mantuve como pude y no salté.

Pero al tercer día uni las pocas fuerzas que me quedaban y todo empezó por intentar expresar mis opiniones educadamente pero acabo por un ataque de ansiedad en el que me dejó en la habitación, mientras yo lloraba desconsoladamente encogida en la silla del rincón de la habitación, sin apenas poder coordinar mi respiración con mis lágrimas, él alertaba a todo el personal para que vinieran a  atarme a la cama (por simplemente estar llorando), recuerdo que una enfermera intentó hablar conmigo para calmarme y el rápidamente le dijo que se fuese que yo solo quería llamar la atención. Eso al final solo termino en un susto y me dejaron salir de la habitación para comer. Yo sin apenas poder respirar al comer, llorando a lagrima tendida, pues obviamente preocupe a mis compañeros, que después de la siesta me preguntaron lo que había ocurrido, yo contándoselo me puse un poco nerviosa y desgraciadamente las enfermeras escucharon mi conversación con mi compañera y lo apuntaron. Al día siguiente R furioso me encerró en la habitación durante 24 horas, ocurrió exactamente lo que el día anterior montó un espectáculo y me obligó a dejar de llorar ya que según él, molestaba a mis compañeros. Yo no sabía como soportar tanto sufrimiento y ansiedad. Recuerdo que temblaba intentado aguantar las lagrimas y la hiperventilación. Al día siguiente mientras estaba duchándome, abrió la puerta, supuestamente para decirme que ya habían pasado 24 horas pero yo sentí como me miró mientras yo estaba desnuda, me sentí intimidada, asustada y a partir de ahí sentí que nada podía ser peor. No sé si estoy loca si de tanto estrés pude sentir eso, yo la verdad que no me podía creer lo que me estaba pasando. Ese mismo día me paso a consulta, no pare de temblar, intenté asentir a todo lo que decía de mi, no quería tener más problemas. Estuve mucho tiempo callada, sin voz, no supe cómo asimilarlo. En ese momento aprendí que ese sitio estaba mal, muy mal. Comencé a recordar lo mal que me lo habían hecho pasar a lo largo de todos los ingresos, todas las palabras, torturas tanto físicas como mentales. Y de verdad que no sabía si escribir esto o no pero me he dado cuenta de que esto tiene que cambiar, tiene que tener visibilidad. No se puede permitir ese trato y de verdad que esto es solo una pequeña parte de todo.

Testimonio 6

Bueno, mi opinión no es nada favorable, ya que creo que trataron de alejarme de mi familia, se burlaban de mi y de ellos. Por suerte mi unión con mis padres fue más fuerte y se dieron cuenta del asunto.

Muchas veces nos impedían mostrar cómo nos sentíamos y vi auténticas injusticias.

Mi caso fue peculiar porque fue un error por el que me pidieron perdón al salir. Cuando salí narré lo que había vivido a otros profesionales y estuvieron de acuerdo conmigo: el maltrato psicológico debe acabar.

Publicado por Orgullolocomadrid

Somos un colectivo de activistas en salud mental. Luchamos por nuestros derechos y reivindicamos otra concepción de la locura. Twitter: orgullolocomad Instagram: orgullolocomadrid Email: Orgullolocomad@gmail.com

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